lunes, 28 de febrero de 2011

Un rosa siempre es una rosa


Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa

Y cuando abrí la mano
y la dejé caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me las curó mimosa

Pero cuanto más me cura,
al ratito más me escuece,
porque amar es el empiece
de la palabra amargura.

1 comentario:

  1. Me gusto. Es un poema muy dulce y la foto es espectacular, supongo que me lo parece por mi gusto por las rosas azules. Te sigo

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